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TERAPIA CON
CRISTALES
   
Agata
   
 
Clase o Grupo: Silicatos
 
  Composición : SiO2.  
  Dureza: De 6,5 a 7 en la escala de Mohs.  
  Color: Gris azulado, gris, gris verdoso, gris blanquecino, rojizo.  
  Transparencia: Translúcida.  
  Principales Yacimientos:Estados Unidos, México, Brasil, Uruguay, India, Botswana, Madagascar.
 
Signo Zodiacal: Aries, Libra, Tauro, Géminis, Piscis.
 
  Cualidades: Longevidad, fuerza , valor, curación, protección.  
  Chakras: Tercero (Plexo solar) y Sexto (entrecejo)  
Agatas
 

      El ágata no es un mineral específico, sino un conjunto de variedades micro cristalinas del cuarzo. Se forma en las cavidades de las rocas volcánicas, por donde se filtran y depositan por capas las soluciones calientes ricas en sílice. Se caracteriza por presentar una serie de bandas concéntricas de colores similares, opacos y translúcidos, que recuerda el corte de un tronco de árbol en sentido circular. Todas las ágatas son también calcedonias con bandas de diferentes colores, opacas o de transparencia variable. A menudo, para comercializarlas, las ágatas se tiñen para resaltar el dibujo que forman sus bandas. De esta manera, se obtienen colores mucho más vivos. Esta gema semi preciosa, es muy común en joyería, montándose principalmente en plata.

     Existen muchas variedades de Ágata. Por ejemplo, el ágata dendrítica, el ágata musgosa, o el ágata de fuego; muy aprecidas para coleccionismo y joyería.

     El nombre de "ágata", que en latín era llamada "Achates", proviene del río Achates, al sur de Sicilia, en Italia, donde se dice que se encontró la primera de estas piedras en Europa. Según las culturas indígenas, las Ágatas eran pedazos del interior del cuerpo de los Dioses, y de hecho, la forma de alguna de estas piedras recuerdan a conjuntos celulares humanos.

     El ágata fue muy venerada por los antiguos y se le consideraba como la piedra de la ciencia. Las ágatas de Aleppo, en Arabia, recibieron el nombre de “ágatas de ojo”, debido a que parecían pupilas rodeadas del iris. Eran muy estimadas y se usaban como ojos en las imágenes de los dioses. También se han encontrado en las cuencas oculares de las momias del viejo Egipto. Se creía que el ágata egipcia era muy efectiva contra las mordeduras de arañas y picaduras de escorpiones. En el Islam las ágatas también son piedras muy preciadas; protege a su portador de ciertos percances y le garantiza la longevidad.


Agatas

     El ágata de la India era el mejor remedio para las enfermedades de los ojos. La sabiduría popular oriental, enseña que llevar una pulsera o collar hechos con ojos de ágata brinda seguridad y protección. Los chinos son especialmente amantes de esta piedra que usan según la intención: Azul: Tranquilidad y meditación, roja para fortalecer la salud y la lívido, verde para atraer dinero, etc..

     Contribuye al equilibrio físico y emocional, tonificando y reforzando cuerpo y mente. Otorga fuerza, coraje y protege contra la negatividad. Nos produce paz y sosiego. Facilita la capacidad de discernir la verdad y aceptar las circunstancias, para superar obstáculos y tener elocuencia. Proporciona paz a los que sufren; comprensión a los que son tratados injustamente y consuelo a los que están llenos de odio. La Ágata se utiliza como protección mágica contra peligros, aleja el miedo, la envidia y la maldad. Por esta razón, fue muy usada por los reyes en la antigüedad.

     El ágata, en general, tiene efectos beneficiosos sobre el ambiente por su capacidad para purificar y recargar energía. En forma de geoda, da paz a los espacios. Al ser una piedra de origen mayoritariamente volcánico, en ella la presencia del elemento fuego se halla muy acentuada y actúa como fuente de inspiración y de creatividad.

      De este mismo modo, también estimula facetas inexploradas y desconocidas de nuestra personalidad, haciendo que tomemos conciencia de ellas. Hace asomar a la superficie los deseos latentes, despierta la voluntad y el valor para enfrentarnos a nuevas experiencias. También estimula nuestra emotividad y nuestros impulsos, tanto amorosos como sexuales. Nos transmite sed de libertad y nos proporciona una agradable sensación de alegría interior, fruto de la libertad, y nos hace mucho más extrovertidos. Aunque también el ágata puede convertir a su portador en alguien excesivamente soñador y alejarlo de la realidad material.

      A nivel físico: Tiene especial influencia sobre el bazo y el plexo solar; actuando sobre ellos, y eliminando el desequilibrio que suele ser origen de muchas enfermedades. Niveladora del sistema circulatorio; ayuda a superar los problemas cardiacos. Calma, relaja y equilibra el sistema nervioso; combatiendo el insomnio. Fortalece el hígado y los riñones, saneando las impurezas de la piel. Excelente auxiliador para contrarrestar dolores físicos; está indicado para los dolores de la nuca, mandíbulas y dientes. Calma el dolor de estómago y evita las náuseas. Siendo adecuada en problemas digestivos.

      Restablece la temperatura normal, absorbiendo el calor excesivo (fiebre). Refuerza el sistema inmunológico, protege de infecciones y combate las alergias. Aleja la escarlatina y el sarampión. Ayuda contra la diabetes, paliando sus devastadores efectos. También ayuda a sanar heridas.

      Estimula el sentido del oído y mejora la visión (ágata verde). Es buena para el cabello. Purifica la sangre, estimula la circulación sanguínea, combate las enfermedades de la sangre y la anemia y previene el envenenamiento. Revitaliza cualquier parte del cuerpo sobre la que se sitúe.

      El ágata facilita la aceptación, mitiga el dolor emocional y procura el equilibrio físico. Excelente para evadir obstáculos. Promueve la alta estima. Obsequia larga vida y prosperidad. Entre casados, proporciona una relación prolongada y llena de cariño y comprensión. A los enemigos les ofrece el don del perdón y, a los amigos, el de la fidelidad. Entre compañeros de trabajo, genera solidaridad.

      Propicia una alta espiritualidad. Las piedras opacas se encuentran a medio camino entre la energía densa (materia) y la sutil (espíritu). Pero eso no se aplica a la Ágata. Durante siglos, a pesar de ser opaca, la Ágata había sido comparada a la Amatista y al Cristal blanco. El motivo de esta comparación se descubrió hace tan solo algunas décadas: los componentes físicos de la Ágata son muy parecidos a los del Cuarzo de cristal y realmente, cuando se coloca a contraluz, se puede observar que es translúcida. Usadas en sanación afectan positivamente el cuerpo etérico. Los chakras se trabajan de acuerdo al color de cada ágata. Aunque en general trabaja sobre el chakra del entrecejo, del plexo solar y del bazo. El ágata tiene la particularidad de que potencia otras gemas.

      Debido a sus formas múltiples y multicolores, en la Tradición, a la Ágata se la llama también la "Sagrada Piedra Astral". El mundo astral, dividido en diversos planos, de los más altos a los más bajos. Allí están tanto las formas materiales del mundo como las formas mentales de las personas. Es el mundo de lo imaginario y de los pensamientos.

      Por su múltiple coloración, y al ser una especie de microcosmos del mundo astral, a la Ágata se la asoció al Universo del pensamiento y a lo imaginario. El contacto con esta piedra hace que nuestra visión resulte espiritualizada. Ella abre nuestros canales de percepción hacia otras dimensiones y nuestra mente hacia lo subjetivo, permitiéndonos presenciar aquello que resultaría inimaginable para la mente materialista.

Agata

      Para algunas sociedades arcaicas, la Ágata era como una especie de ventana mágica, abierta hacia el mundo de los Dioses. A través de ella, estas sociedades conseguían entrar en contacto con los dioses, al igual que hacemos nosotros con el mundo sutil. La Ágata es la piedra de los Dones. Con ella adquirimos tal sensibilidad espiritual que nos volvemos capaces de sentir y de identificar vibraciones, presencias de seres invisibles, entidades y espíritus, atreviéndonos incluso a aproximarnos a ellos. El ágata es la piedra que trae buena suerte, sobre todo a las personas que han nacido en el mes de Abril. Afinidad con aries, tauro, géminis, cáncer,leo, virgo, libra, acuario y Piscis. Aunque el ágata por si sola elige a la persona que la necesita, sin influenciar que pertenezca o no a los signos indicados.

      Es aconsejable que esté en contacto con el cuerpo. En las dolencias oculares, consiga un ágata verde y apóyela en sus párpados cerrados, por lo menos, cinco minutos en cada ojo.
Es una piedra que mejora la salud de las plantas, aumenta su fertilidad y asegura una cosecha abundante. Si utiliza una ágata cuando trabaja en el jardín, la fuerza del ágata se comunicará a las plantas, a través suyo.

Para finalizar, exponemos un pequeño listado de ágatas por su color y propiedades.

ÁGATA AMARILLA: De color amarillo grisáceo. Proporciona equilibrio emocional.

ÁGATA AZUL: Con estrías blancas en variaciones de azul de claro a oscuro. Proporciona serenidad, percepción e intuición.

ÁGATA CORNALINA: De color rojo naranja. Proporciona creatividad. Espontaneidad e imaginación.

ÁGATA FUEGO: De color rojo profundo. Proporciona energía y despierta el espíritu de lucha.

ÁGATA MARINA: De color verde traslucido o celeste. Proporciona comunicación y fidelidad.

ÁGATA MARRÓN: De color marrón con estrías beige. Proporciona energía emocional y cósmica.

ÁGATA VERDE: De color verde en todas sus gamas. Proporciona alegría y activa la circulación.

 

     

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